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Categoría: Montes de Valnera
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SOLICITUD DE DECLARACIÓN COMO
ESPACIO NATURAL PROTEGIDO DE
LOS MONTES DE VALNERA.

 EL GLACIARISMO CUATERNARIO Y EL KARST:
EL SISTEMA TORCA DE LOS MORTEROS-CUEVA DE IMUNÍA
(ESPINOSA DE LOS MONTEROS, BURGOS)



Situación geográfica

En el norte de la provincia de Burgos, dentro del término de Espinosa de los Monteros, se localizan los Montes del Somo, que forman parte de las estribaciones orientales de la Cordillera Cantábrica. Su sector de mayor altitud también se conoce como Montes de Valnera, englobando bajo tal denominación a una serie de cumbres, que forman parte de la divisoria provincial con Cantabria, que constituyen los bordes del antiguo aparato glaciar del Valnera.

Estas cumbres son, principalmente, la Cubada Grande (1.605), Peña Negra (1.496), Castro Valnera (1.718), Torcaverosa (1.544), Pico de la Miel (1.563), Picón del Fraile (1.625), Peña Lusa (1.575) y Alto de Imunía (1.512), casi todas ellas localizadas por encima de los 1.500 metros de altitud. Un espectacular montaje de toda la zona, en 3D, partiendo de la fotografía aérea ha sido publicado recientemente por Galaz (2002: 20-21).

Climática y Glaciarismo

Los frentes de nubes, generalmente provenientes del W y NW, al alcanzar la zona se topan con una muralla natural que les obliga a salvar un desnivel de más de 1.000, desde el Valle del Pas hasta las cumbres del Valnera, lo que favorece una intensas precipitaciones, las mayores de todo el ámbito provincial, alcanzado hasta los 1.400 mm de precipitación anual media. Estas elevadas precipitaciones han provocado una intensa disolución de la superficie, originando las más espectaculares morfologías exokársticas de toda la provincia de Burgos, destacando especialmente los diferentes tipos de lapiaz y dolinas.

En el Pleistoceno, este hecho fue mucho más acusado y favoreció la instalación de un gran aparato glaciar, localizado principalmente entre los puertos de La Sía y Estacas de Trueba, supliendo la modesta altitud de las cumbres, con esas intensas precipitaciones en forma de nieve. Por esta causa, las morrenas glaciares que se originaban en el Valnera, especialmente las orientadas hacia el Norte, son, con mucho, las que alcanzan las cotas más bajas de toda la Península Ibérica (Lotze, 1963; Alonso et al., 1982; Gómez et al., 1984), llegando a considerar que "el glaciarismo de Castro Valnera es, por sus características, un caso excepcional en toda la Cordillera Cantábrica y, muy probablemente, en toda España" (Alonso et al., 1982: 30). Por sí sólo, este hecho debiera bastar para que al conjunto de la zona se le otorgara un grado especial de protección.

Botánica

Por otra parte, esas especiales características de las montañas del Grupo Valnera han hecho de ellas un auténtico santuario para los botánicos quienes ya le prestaron su atención desde finales del siglo XVIII y principios del XIX. Entre los numerosos trabajos dedicados al estudio de la botánica del entorno del Valnera pueden destacarse el de Dupont (1975), así como el de Moreno y Sánchez (1994).

Para ellos, la joya botánica de Valnera es Gentiana boryi Boiss., un endemismo ibérico que tan sólo se localiza en los Montes de Valnera, en la Sierra de Gredos y en Sierra Nevada.

Las tres principales características del área de Valnera, a nivel botánico son (J. A. Alejandre Sáenz, com. pers.):

  • que se presenta como una frontera para una serie de plantas de óptimo alpino o eurosiberiano, que viven en las montañas de Europa, alcanzando los Pirineos y, de forma terminal a estas cumbres.
  • de forma inversa, otras plantas originarias de la Cordillera Cantábrica no rebasan, o apenas lo hacen, hacia el E, estas cumbres.
  • hay algunas plantas que son extremadamente raras y escasas en los Pirineos y Cordillera Cantábrica que sin embargo se encuentran en Valnera, además a mucha menor altitud que en las otras montañas.
La importancia botánica también debiera bastar para otorgar algún grado de protección a todo el entorno del Castro Valnera.

Karstología

Este aparato glaciar, asentado de forma permanente en todas las cumbres durante decenas de miles de años, originó la acumulación permanente de hielo en el fondo de las depresiones, que sólo era evacuado por las lenguas glaciares que recorrían los actuales valles. En menor medida, también se evacuaba mediante la infiltración de importantes caudales de agua que dieron lugar a numerosas redes subterráneas.

Los trabajos espeleológicos se iniciaron en la zona por el Grupo Espeleológico Edelweiss en el año 1975, habiendo colaborado desde entonces varios grupos madrileños, fundamentalmente el desaparecido Standard, actual STD, Atlas, Bathynellidae (BAT), Flash y Rivas Vaciamadrid.

El número de cavidades topografiadas en los Montes del Somo supera las 600, de las que unas 500 se concentran en los Montes Valnera. De las 11 cavidades de mayor desarrollo de todo Castilla y León, 10 son burgalesas y 6 de ellas se concentran en este reducido sector. Su detalle es el siguiente (Ruiz y García, 1992; Puch, 1998; G. E. Edelweiss, 2003):

Cavidad
Desarrollo (km)
Localización
Provincia
Ojo Guareña
100,-
Ojo Guareña
Burgos
Hayal de Ponata
49,-
Sierra Salvada
Álava-Vizcaya-Burgos
Peña Trillo-Tramasquera
19,-
Somo-Valnera
Cantabria-Burgos
Sistema Bernías
15,-
Somo-Valnera
Burgos
Cueva del Lobo
15,-
Somo-Valnera
Cantabria-Burgos
Piscárciano
13,6
Valdebezana
Burgos
Pozalagua
13,-
Monte Santiago-Salvada
Burgos-Álava
Torca de los Morteros
9,-
Somo-Valnera
Burgos-Cantabria
Cueva del Cobre
8,5
Sierra Cebollera
Palencia
Cubada Grande
7,6
Somo-Valnera
Burgos
Cueva Bernías
4,8
Somo-Valnera
Burgos

Creemos que es la mejor muestra de la importancia que los Montes de Valnera tienen, desde el punto de vista kárstico, a nivel no sólo provincial o regional, sino incluso nacional, máxime si consideramos que, además de las cavidades citadas, existen varios centenares más en el área cántabra de estas mismas montañas, entre las que destacan dos grandes complejos de reciente descubrimiento, cada uno de ellos superior a los 20 km de desarrollo que, si bien no poseen galerías bajo el subsuelo burgalés, están relacionados hidrológicamente con alguno de nuestros complejos.

Si nos fijamos en los desniveles de las cavidades de los Montes de Valnera, vemos que nuevamente destacan a nivel regional ya que, si exceptuamos las grandes simas existentes en la parte leonesa de los Picos de Europa, las cavidades más profundas de Castilla y León se localizan en este área. Son las siguientes (Ruiz y García, 1992; Puch, 1998; G. E. Edelweiss, 2003):

Cavidad
Desnivel (m)
Localización
Provincia
Torca de los Morteros
453
Somo-Valnera
Burgos-Cantabria
Peña Trillo-Tramasquera
436
Somo-Valnera
Cantabria-Burgos
Hayal de Ponata
415
Sierra Salvada
Álava-Vizcaya-Burgos
Cubada Grande
400
Somo-Valnera
Burgos
Espigüete
337
Espigüete
Palencia

Pero aparte de las cavidades de mayor desnivel reflejadas en el cuadro, también debemos reseñar que las otras siete cavidades burgalesas que rebasan los 200 metros de desnivel se localizan también en los Montes de Valnera (Ruiz y García, 1992), con lo que la preponderancia de este reducido sector es prácticamente absoluta en el ámbito provincial y de suma importancia a nivel regional.

Una de las morfologías kársticas heredadas de la época glaciar es la de los grandes pozos. Cuando bajo una acumulación de hielo, la litología era favorable, a menudo por la existencia de alguna discontinuidad de carácter vertical, la contínua infiltración provocaba la lenta disolución de la caliza, formando gigantescos pozos verticales, a menudo con diámetros decamétricos, y profundidades que, al menos en 15 casos conocidos, superan el centenar de metros.

Esta morfología kárstica, en la provincia de Burgos, es exclusiva de los Montes de Valnera y, a nivel regional, sólo en los Picos de Europa existen pozos de estas características. Los burgaleses son los siguientes (Ruiz y García, 1992; García, 2001):

Cavidad
Pozo (m)
Localización
Macizo
Torca de los Morteros
233
Somo-Valnera
Imunía
Torca del Corralón
195
Somo-Valnera
Valnera
Torca la Grajera
185
Somo-Valnera
Valnera
Torca Valnera 23
155
Somo-Valnera
Valnera
Torca del Mirador
153
Somo-Valnera
Valnera
Torca de los Morteros
137
Somo-Valnera
Imunía
Torca la Grajera
131
Somo-Valnera
Valnera
Torca Valnera 41
130
Somo-Valnera
Valnera
Torca Valnera 3
123
Somo-Valnera
Valnera
Torca de los Morteros
120
Somo-Valnera
Imunía
Torca Valnera 72
114
Somo-Valnera
Valnera
Torca del Raso de Rajas
110
Somo-Valnera
Valnera
Torca Valnera 77
106
Somo-Valnera
Valnera
Cubada Grande
101
Somo-Valnera
Cubada Grande
Torca Valnera 72
101
Somo-Valnera
Valnera

Es decir, que once se localizan en el propio macizo del Valnera, tres en Imunía y uno en la Cubada Grande.

Creemos que queda sobradamente demostrada la extraordinaria importancia que la karstificación tiene en este sector de la Cordillera Cantábrica, en el que aún quedan muchos años de investigación espeleológica. Entendemos que esa singularidad, también debería ser suficiente para la protección de todo el conjunto, dentro de la Red de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León.

Etnografía

Otro de los aspectos más relevantes de los Montes Valnera, es que se localizan en el centro de la zona pasiega, ocupando sus tierras más altas, una comarca absolutamente singular, cuyas construcciones están perfectamente integradas en el paisaje, tanto a un lado como a otro de la divisoria provincial, pero que en la zona burgalesa presentan sus rasgos más arcaicos, por algo tuvo su origen en Las Merindades burgalesas y, con el tiempo fue extendiéndose septentrionalmente hacia los valles más bajos, los que hoy pertenecen administrativamente a Cantabria (Ortega, 1974; García, 1997).

El sistema tradicional del pastoreo en las montañas cantábricas dio paso, en torno al siglo XVI, al modelo actual de poblamiento disperso, con numerosas cabañas entre las que los pasiegos realizan la muda, con todos sus ganados y enseres, buscando siempre los pastos frescos existentes en las diferentes altitudes y épocas del año.

El estudio y sistematización de todo lo relacionado con la cabaña pasiega, así como con su modo de vida, ha sido magistralmente estudiado y publicado por Manuel García Alonso (1997) por lo que a su trabajo remitimos a los interesados.

Ahora que la zona está acusando un terrible declive socioeconómico que debe intentar paliarse por nuestras autoridades, debemos procurar que los medios que se apliquen estén en consonancia con el desarrollo sostenible.Tal vez la mejor opción sea la declaración de la zona como Espacio Natural Protegido, lo que indudablemente redundaría en su dinamización y en importantes inversiones de la mano de su protección y difusión, algo que estamos seguros de que, si no se ha iniciado ya, es por el enorme desconocimiento de esta comarca entre los burgaleses y castellano-leoneses en general. Todavía estamos a tiempo de optar sobre el modo de potenciar esta comarca, sin destruir para siempre sus valores paisajísticos, etnográficos y científicos.

Solicitud de instalación de una Central Eólica en Imunía

La solicitud de instalación de una Central Eólica en las cumbres de Imunía supondría el comienzo del fin de los valores que hemos detallado en los epígrafes anteriores. La zona propuesta se encuentra de lleno dentro del área de máximo interés de los Montes del Somo: en los Montes de Valnera que, como hemos explicado, comprenden todas las cumbres comprendidas entre los puertos de Estacas de Trueba y Portillo de La Sía.

No sólo la zona afectada por la propuesta de instalación se localiza dentro de los Montes de Valnera, sino que se trata de una de las zonas que aúna todos los valores que anteriormente hemos detallado.

Por una parte se localiza de lleno dentro de los límites de lo que fue el gran aparato glaciar del Valnera, pero además, la vertiente E del pico de Imunía albergó un pequeño circo glaciar que, puede apreciarse con nitidez en el fotomontaje citado de Galaz (2002).

El drenaje de esta cubeta glaciar se realizó, hacia el E, en dirección al río de La Sía, siendo fácilmente observables morfologías residuales, tanto glaciares como periglaciares, en su frente y en ámbas márgenes.

El Sistema Torca de los Morteros-Cueva de Imunía

Bajo esa ladera oriental de Imunía se localiza también una de las principales cavidades burgalesas y castellanoleonesas, como ha quedado suficientemente acreditado en el epígrafe correspondiente: el Sistema Torca de los Morteros-Cueva de Imunía. La cavidad, descubierta en 1979, fue explorada y estudiada por el G. E. Standard y el G. E. Edelweiss (Puch, 1987a; Puch, 1987b; Ruiz y García, 1992; Camacho y Puch, 1995; Puch, 1998; García, 2001).

Las coordenadas de sus bocas de entrada son:

                                      Torca de los Morteros
                                      X:        451.960
                                      Y:     4.777.530
                                      Z:            1.285

                                      Cueva de Imunía
                                      X:        451.580
                                      Y:     4.777.420
                                      Z:            1.280

Ya hemos visto que, con sus más de 9 km topografiados, es la octava mayor cavidad existente en Burgos, y en Castilla y León, aunque si tenemos en cuenta su desnivel vemos que, con sus 453 metros de desnivel se configura como la cavidad burgalesa más profunda, así como de Castilla y León, si exceptuamos las de los Picos de Europa leoneses.

Por otra parte, por si sóla alberga tres de los 15 únicos pozos con vertical absoluta mayor de 100 metros existentes en la provincia de Burgos, lo que la proporciona una notoriedad adicional, máxime cuando uno de ellos, el Pozo Amable, con sus 233 metros de vertical absoluta es el mayor de todos los grandes abismos burgaleses, y nuevamente deberíamos añadir castellanoleoneses, si exceptuamos a los Picos de Europa.

También reviste un especial interés por sus diversos cursos de agua subterráneos, producto de la abundante infiltración en la zona, de los que se supone pasan a engrosar la vertiente cántabrica, tras una captura de cuenca subterránea, al ser su vergencia natural hacia el río Trueba (Puch, 1998). Igualmente albergan varias especies endémicas de gran interés que están siendo estudiadas desde hace años por especialistas del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Camacho y Puch, 1995).

Bibliografía

ALONSO OTERO, F.; ARENILLAS PARRA, M.; SÁENZ RIDRUEJO, C. (1982): La morfología glaciar en las montañas de Castilla la Vieja y León, El espacio geográfico de Castilla la Vieja y León, I Congreso de Geografía de Castilla la Vieja y León, Burgos, 4-7 Mayo 1981, pp. 23-42. Ed. Consejo General de Castilla y León.

CAMACHO, A.I.; PUCH, C. (1995): Approche d'un écosystème karstique: La Torca de los Morteros (Burgos, Espagne), Spelunca, nº 59, pp. 38-47. Ed. Fédération Française de Spéléologie.

DUPONT, P. (1975): Sur l'interet phytogeographique du Massif du Castro Valnera (Montagnes Cantabriques Orientales), Anales del Instituto Botánico A. J. Cavanilles, Tomo 32, vol. 2, pp. 389-396. Ed. C.S.I.C.

GARCÍA ALONSO, Manuel (1997): La cabaña pasiega, origen y evolución arquitectónica, 245 pp. Ed. Consejería de Cultura y Deporte, Gobierno de Cantabria.

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GRUPO ESPELEOLÓGICO EDELWEISS (2003): Archivos del Grupo Espeleológico Edelweiss, Catastro Espeleológico de Burgos (datos inéditos).

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MORENO MORAL, Gonzalo; SÁNCHEZ PEDRAJA, Oscar (1994): El enclave botánico del entorno de Castro Valnera, Boletín del Museo de las Villas Pasiegas, nº 20

ORTEGA VALCÁRCEL, José (1974): La transformación de un espacio rural. Las Montañas de Burgos, Ed. Universidad de Valladolid.

PUCH RAMÍREZ, Carlos (1987a): Torca de los Morteros, en Atlas de las Grandes Cavidades Españolas, Ed. Espeleo Club de Gracia, pp. 96-97, 224 y portada.

PUCH RAMÍREZ, Carlos (1987b): La Torca de los Morteros (Burgos, Espagne), Spelunca, nº 25, pp. 31-37. Ed. Fédération Française de Spéléologie.

PUCH RAMÍREZ, Carlos (1998): Grandes Cuevas y Simas de España, 794 pp. Ed. Espeleo Club de Gràcia.

RUIZ GARCÍA, Francisco y otros (1992): Las Grandes Cavidades Burgalesas, en GRUPO ESPELEOLÓGICO EDELWEISS (eds.) Grandes Cavidades Burgalesas, Kaite, Estudios de Espeleología Burgalesa, nº 6, pp. 55-215. Ed. Excma. Diputación Provincial de Burgos

            Miguel Ángel Martín Merino
            Grupo Espeleológico Edelweiss