Ubicada en el costado del Cordal de Crespa, su entrada diminuta se localiza en un resalte ascendente situado en la base del escarpe que bordea la cara norte del monte.
Tras superar un exíguo vestíbulo, una gatera descendente entre bloques desemboca en una sala desde la cual se accede al resto de la cueva. La primera impresión al entrar es la de encontrarnos en un espacio caótico donde es difícil identificar las paredes y los conductos que van conformando las galerías. Tal sensación hizo que sus primeros exploradores la denominaran la Cueva del Caos. Todo hace pensar en un gran colapso posterior a su formación. que dio lugar a una sucesión de cuatro pisos escalonados independientes, interconectados por pequeños pozos y resaltos. En su interior destaca la profusión de grandes bloques y los hundimientos, así como la ausencia de procesos de litogénesis destacables. La suma de todos estos elementos resta interés y belleza al conjunto, aunque resulta llamativa la presencia de pequeños Nummulites o «lentejas» en la parte más profunda.
Archivo y Catastro del G. E. Edelweiss.
Grupo Espeleológico Edelweiss (2024). Patrimonio subterráneo de los Montes de Valnera y del Somo (Burgos). Kaite 8, estudios de espeleología burgalesa. 434 pp.




